Bip…bip… ROBOT… bip… bip

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caicedo-828-robotHace 16 años renuncié a todos los placeres de la vida… excepto escribir.

Hoy estoy arrepentido. Busco chamba en cualquier otro oficio, desde pasear a un perro (y, por consiguiente, improvisarme como recolector de mierda), hasta lavador de ventanas en los rascacielos (siempre y cuando no me exijan para esta “chamba aeroespacial”, licencia de la NASA, ni seguro de astronauta).

El motivo de mi cabreo es que el desarrollo de la internet, la automatización y la robotización me dejaron sin trabajo.

Los robots chambean desde hace muchos años en las líneas de ensamblaje realizando tareas rutinarias y repetitivas que antes estaban a cargo de obreros. Pero ahora los científicos han desarrollado  una nueva generación de robots inteligentes, que realizan análisis y toman decisiones que hasta hoy eran responsabilidad de profesionales con 24 años de estudios, chaleco y corbata.

Los empresarios alegan que los robots no trasnochan, no pelean con la mujer, no fuman marihuana, no llegan tarde al trabajo, no le pellizcan el trasero a la “robota“, no hablan mal del jefe y nunca forman sindicatos ni entran en huelga.  Cumplen -con impecable eficiencia- las tareas para los que son programados. Un robot puede trabajar tres turnos, sin protestar y sin tener que visitar el inodoro cada cuatro horas con el humano pretexto de desocupar la vejiga. A un robot no hay que enviarlo al sicólogo porque no se porta bien. ¡No! Ahí mismo le instalan un nuevo software… y ya quedó actualizado.

Para que prendamos nuestras alarmas, en apenas quince años, millones de puestos de trabajo en Estados Unidos serán ocupados por robots.

Recuerdo el impacto cuando  aparecieron los cajeros automáticos. Cuando desaparecieron miles de cobradores en los peajes de las carreteras. Cuando nadie volvió a enviar cartas por la aparición del email. Cuando el GPS eliminó los mapas. Cuando Google y Wikipedia quebraron a las editoriales que producían enciclopedias y a los profesores que dictaban clases… bueno, eso ya es prehistoria.

Ahora ni siquiera ofrecen chamba para ir a la guerra. No te ofrezcas de piloto, porque ya no hay aviones de combate.  Ahora un “drone” -que es un avión, sin piloto- que cualquier chico de jeans, gorra y zapato tenis, pilotea a control remoto, es capaz de encajarle un supositorio entre las nalgas a un jefe terrorista de ISIS, que se incline a orar en el desierto -ahí no más- a seis mil millas de distancia.

¡Qué pena! No creo que yo pueda resistir el dolor en el bajo vientre (que es donde tengo instalada mi autoestima), cuando a un desgraciado robot le asignen la tarea semanal de escribir esta columna.

¿Cómo empezó mi frustración?

Hace tres semanas, yo estaba optimista y feliz. Terminé mi propuesta para participar en el concurso sobre “creatividad” que el Dartmouth College abrió, en tres categorías.

  1. Creación de una historia corta (texto) para una revista.
  2. Creación de un soneto de catorce líneas (poesía).
  3. Creación de una pieza musical bailable, de 15 minutos.

Cuando envié mi aplicación me la devolvieron con una escueta nota de rechazo: “Lo sentimos, el concurso no es para humanos, sino para robots”.

(Si tienes algún amigo robot, creativo, de buen genio y de tu entera confianza, dile que el concurso se cierra este 18 de mayo)

………………………………………………..

(fin)

VERBATIM

“Evito trabajar con robots. Una amiga me confesó que tienen mal aliento”

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5 thoughts on “Bip…bip… ROBOT… bip… bip

  1. Jjajajaa es chistoso y escribes como siempre: ESPECTACULAR!!.
    Pero es una real realidad si me permites enfatizar así que estoy muy de acuerdo contigo.
    Sal a caminar solo o con Catalina, así puedes cavilar al respecto y conversar y conversar y conversar. Eventualmente algo resulta!. Jajajaja
    Abrazos y saludos

  2. Ya hacia falta el buen humor en Domingo yo trabajo en manufacturing pero no e visto esos avannces en mi rubro, Buena suerte en la busqueda

    1. Graciosa tu solicitud, necesito un redactor par a el “pa que Sepan” pues ya Pardo envejeció y esta sacando la mano, creo que un robot no se la monta a nadie y esta de acuerdo con todos los del curso, además nos agrega caricaturas de nuestros encuentros sociales y deportivos.

      Robotízame

  3. Genial! Demuestra la única cualidad que los Robots no tienen o podrán tener…un sarcasmo profundo y muy bien expresado!
    Nota: texto emitido automáticamente por este teléfono inteligente.

  4. Me encanta su manera de escribir.
    Iré a Altamira, pues no solo quiero comprar su libro, sino preguntarle cuánto me cobraría por terminar de ilustrar un libro para niños que un ilustrador me dejó por la mitad…porque le pagué por adelantado (mea culpa). También quisiera saber cuánto cobraría por hacerme una página web con mis libros, videos musicales y 95 canciones (principalmente boleros y bossanovas) y “atenderla”, o sea, manejarla, porque yo soy una viejita analógica que no quiere tener celular, ni facebook, ni nada de esas cosas, porque cada día estoy más avara de mi tiempo. Hasta más ver…el jueves.

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